Lima se convirtió en el principal punto de encuentro de la educación superior latinoamericana con la realización de la XV Asamblea Regional Andina de la Unión de Universidades de América Latina y el Caribe (UDUALC), un espacio de articulación académica y política que congregó a rectores y autoridades universitarias de diversos países de la región.
El encuentro tuvo como sede a la Universidad Ricardo Palma, institución que recibió a líderes universitarios de América Latina y el Caribe para debatir y establecer estrategias frente a los principales desafíos de la educación superior contemporánea, entre ellos la transformación digital, el desarrollo de la inteligencia artificial, las nuevas modalidades de aprendizaje, la sostenibilidad financiera y la integración académica regional.
La magnitud del evento estuvo respaldada por la presencia de la UDUALC, red que agrupa a más de 240 instituciones de educación superior públicas y privadas en 24 países de América Latina y el Caribe, consolidándose como una de las plataformas de cooperación universitaria más importantes del continente. La organización articula universidades distribuidas en seis regiones estratégicas: Andina, Cono Sur, México, Centroamérica, Caribe y otros espacios de cooperación académica.
La Región Andina reúne instituciones de Perú, Bolivia, Colombia, Chile, Ecuador y Venezuela, mientras que el Cono Sur integra universidades de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. A ello se suma Centroamérica, que agrupa instituciones de Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá, entre otros países de la región.
Más allá de su carácter protocolar, la XV Asamblea Regional Andina se consolidó como un espacio de construcción de respuestas conjuntas frente a desafíos comunes de los sistemas universitarios del continente.
En ese contexto, el Ing. Jorge Calzoni destacó que el futuro de las universidades latinoamericanas dependía de su capacidad para adaptarse a los cambios tecnológicos sin renunciar a principios fundamentales como la calidad educativa, la inclusión y el pensamiento crítico.
Uno de los ejes centrales del encuentro fue la transformación digital, entendida no solo como la incorporación de herramientas tecnológicas, sino como un cambio profundo en la construcción del conocimiento. “La transformación digital fue una oportunidad mucho más que tecnológica. Permitió trabajar el razonamiento y la diversidad de fuentes antes que la repetición de contenidos”, señaló.
Calzoni advirtió además sobre los riesgos del uso no reflexivo de la inteligencia artificial en los procesos educativos. “El riesgo fue precisamente no pensar, que la pereza se apoderara de las personas que utilizan la inteligencia artificial sin verificación, es decir, sin método científico”, afirmó.
Asimismo, subrayó la necesidad de que las universidades asumieran un rol activo en la formación continua de docentes, estudiantes y trabajadores, así como en el desarrollo de conocimiento propio en la región. “La región debió fortalecer capacidades y generar conocimiento propio para evitar depender exclusivamente de plataformas externas”, indicó.
Otro de los temas abordados fue el impulso de las microcredenciales como alternativa innovadora para la educación continua y la empleabilidad. Este modelo permitió a estudiantes y egresados adquirir competencias específicas mediante trayectorias académicas flexibles y adaptadas al mercado laboral. “Las microcredenciales fueron una gran alternativa para generar nuevos trayectos educativos que mejoraron la inserción laboral y ampliaron los horizontes de empleabilidad”, explicó.
El financiamiento universitario también ocupó un lugar central en la agenda, al ser considerado uno de los principales retos estructurales de la educación superior en la región. Calzoni lo definió como “el gran desafío que atravesaron las universidades en este primer cuarto de siglo”, destacando la necesidad de fortalecer la cooperación interinstitucional.
Finalmente, la asamblea concluyó con el llamado a consolidar redes de colaboración académica que permitan compartir recursos, experiencias y proyectos de investigación conjunta. “Estos encuentros permitieron que las palabras y la acción se nutran a través de programas concretos”, enfatizó el titular de la UDUALC.
La realización de este evento internacional en la Universidad Ricardo Palma posicionó al Perú como un escenario estratégico para el diálogo académico regional y reforzó su papel en la articulación de la educación superior en América Latina y el Caribe.
Durante los días 25 y 26 de junio, Lima se consolidó como el epicentro del debate universitario del continente, en un contexto donde la integración regional se reafirmó como una condición clave para enfrentar los desafíos comunes y avanzar hacia una educación superior más innovadora, inclusiva y comprometida con el desarrollo de las sociedades latinoamericanas.