Uno de los temas más sensibles abordados por el Dr. Choque es el incremento de la violencia y la percepción de inseguridad en la sociedad.
En su análisis, este fenómeno responde a una combinación de factores estructurales, entre ellos la fragilidad institucional y el debilitamiento del rol de la familia como espacio formativo de valores.
El académico recuerda que en décadas anteriores la familia cumplía un papel más activo en la orientación, acompañamiento y formación de los jóvenes. Hoy, en cambio, observa una sociedad más fragmentada.
“La sociedad se ha atomizado. Cada individuo vive en su propio mundo, con menos espacios de interacción y mayor desconexión”, advierte.
Ante este escenario, la psicología enfrenta un doble desafío: comprender las causas de estos cambios y aportar estrategias que ayuden a reconstruir el tejido social.